Qué peliculón. Qué actorazos. Qué todo. Hace meses, en Dublín, ya me la recomendó un ex-compañero de trabajo, pero no ha sido hasta hoy que la he visto. Tras la muerte de Sidney Lumet, la biblioteca de mi barrio (y la de todos los barrios, I guess) montó una "restrospectiva" sobre el bueno de Sid (una retrospectiva en una biblioteca pública es dedicarle una estantería entera a un señor, ya sea el escritor recientemente galordonado con el Premio Planeta o el director de cine recientemente finado, como es el caso). Y, claro, cuando te ponen "la cultura" (así, a lo grande) tan a mano y tan gratis (y sin ninguna alternativa de Michael Bay disponible) pues no te queda otra que decir: "Venga, me llevo una de Sidney Lumet, a ver si todas esas buenas palabras que le han dedicado eran ciertas".