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17 de abril de 2012

Deleitándome (y echándome la siesta) con Death Proof

"Deleitándome con" es esa etiqueta del blog tan fácil de escribir porque... bueno, no hay texto. Es, básicamente, una recopilación de fotos. En ese sentido, Death Proof es una maravilla. No sólo las imágenes del film (empiezo a creer que sin sonido la hubiese disfrutado más), sino todas las generadas para su venta: cartelería, pósters y posados para Rolling Stone. Y qué posados, amigos. Por lo demás, con esta película de Quentin Tarantino se echan unas siestas magníficas. Eso sí, Kurt Russell está para ponerle un piso.





















2 de febrero de 2012

Dando argumentos. Hoy: "Eh, Superman Returns no era tan mala"

Esta vez dejaré que los argumentos los dé otro. Un tipo llamado Matt Zoller Seitz se ha currado dos vídeos  tiernos y hasta poéticos sobre la belleza, grandeza y profundidad de "Superman Returns". Aunque lo que dice lo dice muy bien y uno puede estar de acuerdo con la mayoría de sus lecturas sobre los temas de la película (el primer superhéroe melancólico de la historia, los personajes aferrándose a su pasado y equivocándose por ello, Superman dejando marchar a Lois y creciendo como persona, etc.), lo cierto es que "Superman Returns" es fría como un témpano. Es imposible conectar con ella emocionalmente, es un relato exageradamente denso y plomizo; y, para terminar, es aburrida. Siempre lo he dicho y siempre lo diré: hacer una película aburrida cuando tu protagonista es un señor que PUEDE VOLAR es sencillamente imperdonable.

Pero, como digo, son dos vídeos altamente recomendables, que sin duda le añaden un valor nuevo a la película. Una vez vistos, fantaseemos con Superman repartiendo manduca a cámara lenta en la nueva película de Zack Snyder y dejémonos de historias (si el vídeo 1 da problemas, con ver el 2 ya vais bien servidos).


14 de enero de 2012

Dartmoor Zoological Park

Así se llama el zoo en el que trabaja Benjamin Mee, el autor del libro "We Bought A Zoo" (me encanta cómo los norteamericanos ponen mayúsculas a TODAS las palabras de un título -tengo que escribir un post sobre esto-). El libro narra sus experiencias como "periodista que se compra un zoo sin tener ni pajolera idea de animales" así como "padre de familia que sufre una tragedia con la que tiene que lidiar (lozano)". 

Cameron Crowe, un guionista y director al que tengo en mi mesilla de noche (no literalmente, no es tamaño pocket) por razones que algún día enumeraré (post), adaptó el libro junto a la guionista Aline Brosh McKenna para rodar la película. En Estados Unidos se llama igual que el libro. La traducción literal española quedaría bastante chula como título, "Nos compramos un zoo". O, si queremos disipar las dudas sobre el tiempo de la compra ("¿Pero os comprásteis un zoo en 1973 o es que tenéis intención de compraros uno en la próxima visita al Carrefour?"), podríamos llamarla "Nos hemos comprado un zoo". Pero no, en España han tenido a bien llamarla "Un lugar para soñar". Que no sabes si metes a ver una de Kate Hudson como violetera en Manhattan o una de Tim Allen haciendo de padre de doce chiquillos rebeldes pero adorables (¡tienes que amar a esos chiquillos!).

Tremenda mierda.

Puestos a poner títulos genéricos, ¿qué tal llamar "Un universo para soñar" a "2001, una odisea en el espacio"? Si se trata de ampliar la oferta y la felicidad de la propuesta, ¿por qué no llamar "Verde color esperanza" a "Green Lantern"? Puestos a buscar el buen rollo, quizá sería conveniente retitular "El padrino" como "Bellas cabezas de caballo".

En algún sitio la he visto como "Un zoo en nuestra casa", que no está nada mal comparado con el anterior (aunque puede interpretarse como una alocada comedia de Martin Lawrence con gorilas parlantes y eso). En cualquier caso, la peli está ahí fuera, en los cines. En Madrid sólo puede en versión original en los Ideal, creo. Espero estar aún a tiempo de pillarla porque no quiero ni imaginar las voces que les habrán colocado a Matt Damon y a Scarlett Johansson. O la que le habrán puesto a la niña, Elle Faning (la hermana fea e inquietante de Dakota), ¿será una anciana fingiendo voz de niña? ¿será la dobladora de Bart Simpson imitando a una anciana que imita a su vez a una niña? Las posibilidades del doblaje español, como bien sabemos, son ilimitadas. Hasta es posible que la cebra, la zarigüeya y Elle Faning estén dobladas por la misma persona, un señor de Teruel de 42 años. Con bigote.

El material de partida no es que sea la bomba (sí, hablo del libro, ahora me meto en harina), pero ya el retrueque español debe ser muy duro de superar. Hay doblajes españoles maravillosos (en series de animación, sitcoms y alguna comedia son de sobresaliente), pero por norma general me parecen pobres y desnortados, truncando no sólo las interpretaciones originales; sino también, y sobre todo, LAS INTENCIONES originales.

Sí, truncar expresa bien lo que opino.


El libro, voy a ser sincero, no me ha convencido. Me lo compré en la maravillosa Book Depository (donde no tienen gastos de envío y sí la posibilidad de hacerte wishlists como en Amazon) por 7 euros con algunos céntimos, mucho menos de los 18 con algo que piden por él en español en el Vips. Eso sí, admito que me gusta más la tapa de la edición española. Cuando lo recibí, me puse con él con mucha ilusión... ilusión que fue decreciendo a medida que pasaba las páginas.

Yo esperaba una historia personal de un tipo y su familia y, luego, aparte, además, cómo pone de nuevo en el mapa un zoo ruinoso. Lo que me encontré, en cambio, fueron historias sobre la patita de la iguana del pabellón 12, cómo serrar el colmillo del tigre de la celda de máxima seguridad y cómo inyectarle antes la inyección B-4 con la que se puede lograr que un animal de más de 100 kilos entre en trance, puesto que como se ha demostrado en Francia, la sustancia B-4 consigue sorprendentes efectos una vez testada en mamíferos de...

... Exacto. Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz.

El libro es 80% historias de animales y 20% historias personales. Ese 20% es fascinante y hubo momentos en el metro en el que tuve que reprimir (COMO UN HOMBRE) mis ganas de llorar. Ese 20% es fantástico, toca la patata. Es interesante, sorprendente, conmovedor y adictivo. El resto del libro, la mayor parte, es muy aburrido. Mi curiosidad por el mundo animal ha sido mínima durante toda mi vida. Si acaso, me interesan los perros. Punto. O los Nintendogs, como mucho. Creo que jamás he visto más de un minuto seguido de un documental de animales. I was more into Melrose Place (la represión, ya sabéis).

- Pero chico, te has comprado un libro llamado "Nos compramos un zoo", ¿qué esperabas, viajes en el tiempo?
- Deseo tu muerte.

Esperaba una "una historia de superación personal/catarsis familiar/revelación espiritual" con el zoo de fondo, y no al revés. He llegado al final del libro a trompicones, buscando lo que a mí me interesaba (él, su mujer, sus hijos, sus negociaciones con los bancos, sus ideas para relanzar el restaurante del zoo, sus entrevistas con cuidadores de animales) y saltándome lo que no (el efecto de los vientos de componente norte en el pelaje del armadillo de tierra y similares). Espero y deseo que Cameron Crowe se haya centrado en el 20% que a mí me interesaba. Porque Cameron Crowe debería hacer sus películas para mí.

Respecto a la película, espero una cosa entre tibia y amable. No es que haya sido recibida con cohetes por la crítica, "cosita entrañable que no se recuerda pero tampoco molesta" viene a ser la opinión general. Bueno, yo sé que le encontraré gustirrinín en la banda sonora, en los diálogos cursis y poéticos de los personajes, y en la bondad de todo el paquete. Porque hacer las cosas con corazón y mostrar a señores con corazón y enredarlos en situaciones con corazón me siguen pareciendo los mejores reclamos posibles para disfrutar en un cine.

Y luego están los pechos de Scarlett.

13 de enero de 2012

Dice Richard Schiff

Richard Schiff, en I am Rogue, contando cómo fue la primera vez que leyó el guión de "Man of Steel":
"(...) So finally when it came close to whether this deal was going to happen or not, I went, well, I think I‘ve got to read the script. So I had to go to their offices on Sunset Boulevard. Virtually under guard I sat down in an office and read a script that had my name ear marked all over it, in case I ripped a page out and released it I guess, or sold it to you for half a million bucks. I thought it was pretty funny. I'm a very, very slow reader. I was like, are you sure you want me to take up your office space? Because this is going to take me hours, I'm really slow. They go, “No, no, no it's fine, it's fine.” So I sat in the conference room and they brought me coffee and donuts, and I read the script. I liked it a lot".

9 de enero de 2012

Dándole vueltas a la última misión de Tom

Aunque la última misión de #RunTomRun (copyright de @vero_lai) no me gustó tanto como a todo el mundo occidental, sí hay partes de ella que me parecieron tremendas. Por ejemplo, cómo suda la camiseta mi estrella favorita de cine. Lo explica mucho mejor yo Scott Mendelson:
"Despite rumblings that Jeremy Renner was being brought in as a torch-passing replacement, Tom Cruise dominates the proceedings with such pure zeal that the picture acts as a cleansing ritual for the last six years of public-relations issues.  Cruise has always excelled when playing characters of pure intensity, and here his trademark sprints become a metaphor for his pledge to absolutely entertain you even if it kills him.  Once again, Cruise does a number of absolutely insane stunts and wins the audience's empathy by being just as freaked out by them as you or I might be.  In his fourth turn as Ethan Hunt, Cruise is basically daring the audience to declare him 'over', basically saying "You may think I'm crazy in real life, but I WILL win you back by reminding you how much you love my movies!" 
Podéis leer su excelente review de M:I:IV pinchando aquí. Ojalá supiera tanto de cine como éste pájaro y ojalá supiera expresarlo tan bien.

6 de diciembre de 2011

Delving into Bond

Mi primera peli de James Bond fue "GoldenEye" (digo de ver entera, no de pillar 20 minutos en Telemadrid, ¿no las echan siempre en Telemadrid?). También era la primera de Pierce Brosnan. Desde entonces, he visto todas en cine. Recordemos: "GoldenEye" (chachi), "El mañana nunca muere" (apagada), "El mundo nunca es suficiente" (mala), "Muere otro día" (loca), "Casino Royale" (gloriosa) y "Quantum of Solace" (lamentable).


¿El típico héroe de acción americano con un toque de sofisticación british? ¡Es un concepto maestro! Hay en "El mundo nunca es suficiente" un momento ridículo (que obviamente aplaudí puesto en pie) que define bien mi atracción por el personaje: James Bond (Brosnan) transforma su lancha en una especie de submarino y se sumerge bajo las aguas del río Támesis para esquivar alguna amenaza de la superficie. Cuando se sumerge en el agua y mientras se está calando hasta las canillas, Brosnan se toma un momento para... ¡¡ajustarse la corbata!! Maravilloso.

(¿Era la corbata o la pajarita?)

Ian Fleming, el autor, el de los pájaros, explica el porqué del nombre del personaje, ese pedazo de hit: "Buscaba el nombre más simple, sencillo y de sonido plano que pudiera encontrar. Podrían suceder cosas exóticas con él y a su alrededor, pero él seria una figura neutral; un anónimo y franco instrumento, empuñado por un Departamento del Gobierno". El nombre es importante. Como cuando Spielberg, creo, le dijo a George Lucas que mucho mejor llamar a su héroe "Indiana Jones" que "Indiana Smith".

¿¿Indiana Smith?? ¿De quién estamos hablando, de un palurdo de Teneessee? Ay, George Lucas...

Sé que hay unas 700 películas previas a las que aún no les he metido mano. Sí conozco, sin embargo, algunos de los momentos más lamentables incluidos en ellas. Este vídeo da buena cuenta de ellos, el título del pispo es "Best of Bond: Cringeworthy Moments", algo así como los momentos que más vergüenza ajena dan. Los 10 dan un yuyu importante, pero el número 6 tiene tela...



Aquí os dejo links a unos arti-culazos que me curré para BlueBBVA en los que informo y dudo de todo lo que sabemos hasta el momento de "Skyfall", la nueva película de 007 en la que estará Javier Bardem (esperemos que le salga mejor el taquillazo hollywoodiense que a su mujer con la cuarta de los piratas, que madre mía...). Echadle un vistazo al nuevo Q, el de los gadgets, es una presencia inquietante.

007 verdades del nuevo 007:
· Parte 1
· Parte 2

007 dudas sobre el nuevo 007:
· Parte 1
· Parte 2

Ya tenemos nuevo Q en 007:
· Ben Whishaw es el nuevo Q

3 de diciembre de 2011

David Mamet es un genio


Qué grande es David Mamet. Podría parafrasear a nosequé modelo diciendo aquello de "no he visto ninguna de sus películas pero le sigo mucho"... y en este caso sería verdad. Vale, he visto "El cartero siempre llama dos veces", "Los intocables de Elliot Ness", "La cortina de humo" y "El desafío" (la de los dos tíos contra un oso, la de Alec Baldwin antes de comerse a Alec Baldwin); pero me es completamente desconocido el resto de su filmografía: "House of games", "Glengarry Glen Ross", "Hoffa", "American Buffalo", "La trama", "State and Main", "El último golpe", "Spartan", "Edmond", "Cinturón rojo", etc.

"Y si no has visto ni la mitad de sus películas,  ¿a cuento de qué dices que le sigues mucho, pánfilo?"

Me alegro de que me hagas esa pregunta, Yo Mismo, aunque lo de pánfilo te lo podías haber ahorrado. Lo de seguirle se reduce (o se amplía) al libro "Bambi contra Godzilla: Finalidad, práctica y naturaleza de la industria del cine". Quizá el mejor libro sobre cine que he leído en mi vida. Antes de nada, echadle un vistazo al corto en el que Mamet se inspiró para titular el libro (el título original del corto, "Bambi meets Godzilla", es mucho más adecuado para esta pieza en blanco y negro):



En el libro, Mamet escribe sin orden ni concierto, pero con una clase y un talento que se le derrama en cada palabra, sobre el mundo del cine y aledaños: los recuerdos de sus películas favoritas, cómo ser un guionista primerizo en Hollywood y sobrevivir a las reescrituras que te exigen los estudios, trucos de los actores para clavar una escena, "Escribir para mujeres", "El poder de los judíos", "La película en cinco gags"... El libro es rico en temas, anécdotas, cinefilia y, sobre todo, sabiduría.

Pocas veces he tenido esta sensación de "cada palabra que coloca este tío es una frase es una obra de arte". No cada frase, CADA PALABRA. Este tipo es un ORFEBRE de la palabra, las deposita, las acolcha sobre el papel con un mimo y un cariño fascinantes, casi con tanto mimo y cariño como el que le tiene (y le demuestra) al cine. Este tipo ama el cine y ama el lenguaje. En muchos sentidos, me ha recordado a Cameron Crowe. Pero lo mejor del libro no es lo bien escrito que está, sino lo mucho que se aprende leyéndolo. Esto es un señor de 64 años contando TODO lo que sabe, ama y recuerda sobre el cine, lo que más le gusta en el mundo. Es una gozada.

Al final del libro, Mamet te casca unas 20-30 páginas con breves sumarios de todas las películas que ha ido mencionando en los distintos capítulos (el tío es una metralleta, un aspersor, citando películas). Me las estoy apuntando todas en un cuaderno para ir viéndolas cuando pueda. La mayoría, un 85%, son películas en blanco y negro (y yo, salvo ésta y otras poquitas, he trabajado bastante poco este género).

Si os interesa el libro (y si os gusta el cine y tenéis un mínimo sentido del gusto os interesa) podéis comprarlo en inglés en Book Depository por 8´23 euros (¡envío gratuito!); o por 7´63 euros en el Amazon español (el libro sigue siendo en inglés). Lo que no sé es cuánto son los gastos de envío en Amazon. También podéis acercaros al Fnac de toda la vida, dejarlo encargado y que cuando os lo traigan os cobren más de 20 machacantes. Eso sí, en español y con la portada bonita, que es el que tengo yo.

Los libros de la colección Fuera de campo de Alba Editorial son la bomba (el de "Cómo orquestar una comedia" también es de lo más goloso).

20 de noviembre de 2011

Deleitándome con Amy Adams

No equivocarse, sigo dedicando mis afectos online a Gemma Arterton (la saga de posts "Deleitándome con Gemma Arterton" no deja lugar a la duda); pero el 14 de junio de 2013 se estrenará "Man of Steel", el reboot de Superman dirigido por Zack Snyder y "apadrinado" por Christopher Nolan, y uno tiene que ir metiéndose en harina. Por ejemplo, Amy Adams. Seré sincero, cuando la anunciaron como la nueva Lois Lane no me puse a dar botes de alegría.

Sólo pensaba en los pechos.

En la actriz de la nueva Superman en la portada de la FHM. En una tía buena de consumo rápido, mediática, que le diera bombo al reboot. Pensaba en un escote que arrasara en taquilla. Mi Lois Lane, por tanto, bien podría haber sido Regina Do Santos.

Pero ahora, tras un intenso rebusque de fotos de la señorita Adams en Google y Bing, tengo que descubrirme ante ella. Pocas cosas tan preciosas, rotundamente guapas, con ese halo de belleza, sencillez y magia trabajan hoy en día en el cine (sí, vale, puede que haya alguna chica de catering, pero no es famosa, y si no es famosa no merece la pena ocuparnos de ella, la gente anónima me repugna). Ahí os dejo unas fotos de la nueva Lois Lane, para que os deleitéis con ella tanto como yo.

Que te zurzan, Kate Bosworth.












P.D. 1: La nueva peli de los Teleñecos la veré el día del estreno. Iré a verla de rodillas, en peregrinación. Mirad el trailer y decidme que la vida no es maravillosa. Bueno, no, no me lo digáis.



P.D. 2: Lo mejor del trailer viene en el minuto 01:10. Grande.

P.D. 3: Voy a verme todas las pelis de Amy Adams de una tacada, iré dejando en el blog mis reflexiones. Profundas, todas ellas. Veré hasta "Junebug", que Lois y yo tuvimos que quitar a la media hora porque inyectó el sueño y la incomprensión en nuestras venas en proporciones desmedidas. "Junebug", soy yo, Clark, he vuelto. Voy a por ti.

P.D. 4: Un tipo que se hace llamar Clark Kent, lógicamente, está obsesionado con Superman. Y pinchando aquí puedes leer varios posts que lo demuestran.


P.D. 5: La verdad es que sólo se me ocurre otra actriz tan guapa que da hasta vergüenza mirarla, por la incapacidad de uno para procesar tanta belleza. Es ésta chica de aquí.

18 de noviembre de 2011

Dufresne, Darabont

Si hay una película mítica de los últimos 20 años, esa es “Cadena perpetua” (“The Shawshank Redemption”, Frank Darabont, 1994). No hay abuelo, señora o zigoto que haya visto el film y no lo haya disfrutado. Es una cinta maravillosa, evocadora del mejor cine comercial hecho en Hollywood, cuando los diálogos de las películas eran refinadas piezas de arte y no pura morcilla entre set piece y set piece. Frank Darabont, el exitoso adaptador televisivo de ese cómic colosal llamado “The Walking Dead”, logró llegar a las patatas de todo el mundo con la historia de amistad, libertad y redención de Andy Dufresne y Red Ridding, unos maravillosos Tim Robbins (que no ha estado mejor en su vida) y Morgan Freeman (si queréis ver una genial imitación de la voz de Morgan Freeman a cargo de un fenomenal impostador de laringes, sólo tenéis que el vídeo que viene a partir del minuto 01:17-).


Pero no estamos aquí para glosar las virtudes de tan mítica cinta, sino para constatar mi sorpresa ante lo que acabo de descubrir; que no es otra cosa que el título original de la historia que escribió Stephen King. El maestro del terror de Maine la tituló “Rita Hayworth and the Shawshank Redemption” (el relato acompañaba a otros tres en la antología “Las cuatro estaciones” (“Different Seasons”)).  Me parece un título mucho más “mítico” que el definitivo, mucho más elegante y mucho más “evocador”, en el sentido que indicábamos antes del viejo Hollywood. Sin embargo, que luzca mucho más impreso negro sobre blanco no significa que fuera un mejor título para la película. ¿No centra demasiado la atención del espectador en Rita Hayworth y en el póster de la celda de Andy? (Por cierto, la foto que encabeza este post es el póster que adorna la pared del recluso). Más clásico, monumental y redondo… por lo tanto, más “literario” y prescindible en su traslación al cine, que supo fijar el foco en el viaje del protagonista y no en algo que sería mejor descubrir con nuestros propios ojos a lo largo del metraje.
Os dejo con algunos de los cortes de la exquisita banda sonora que compuso Thomas Newman para “Cadena perpetua”, al tiempo que os invito a leer el libro “Stephen King en cine y televisión” (Pedro L. López, Arkadin Ediciones), un trabajo claramente pasional del autor recomendado para todos los seguidores del escritor norteamericano de best-sellers de terror.


13 de noviembre de 2011

Density/Destiny

En Regreso al futuro (oh grandiosa) hay un momento. Hay varios, pero quiero hablar de éste. George McFly, al que le tiemblan las calandracas cuando va a declararse a Lorraine, se viene arriba y le suelta lo que le había soplado Marty McFly: "I... am... your density! I mean... destiny!". En español lo tradujeron como: "Yo soy... tu minino... quiero decir... tu destino!".

Sí, funciona mejor en inglés.

El caso es que declararse a alguien diciéndole que tú eres su futuro, que su vida está irremediablemente ligada a la tuya, suena más a condena que a declaración de amor. Aunque aquí nos encontramos con un tema "convoluted" que se dice en inglés. En español se dice "intrincado".

Sí, funciona mejor en inglés.

Porque disyuntiva enrevesada es la del amor. ¿Es 100% honesto? ¿Es puro, blanco y free as a bird? Es decir, ¿hasta qué punto amaríamos a nuestras mujeres, novias y fotografías de Scarlett si no fueran... "nuestras"? No digo que nos pertenezcan, digo que la mayoría de sus afectos, que sepamos, van para nosotros. Queremos tener el monopolio de sus cariños. Y eso nos gusta. Eso refuerza nuestro amor por ellas. Vamos, que no me entere yo de que mi foto de Scarlett se deja ver por ningún otro... Sé de buena tinta que yo soy el único que ha visto su foto con el culete al fresco, Yo y Sólo Yo Nadie Más Os Mataré.

¿Significa todo este párrafo mortal de arriba que uno ama más en cuanto más satisfecho es su deseo de posesión? La pregunta real que me estoy haciendo desde la primera línea de este post y que aún no he escrito es: ¿Somos capaces de querer TO THE FULLEST, hasta vaciarnos, hasta el cascarón, aunque la/el destinataria/o de nuestro amor no nos corresponda?

La mayoría de psicópatas lo hacen. Y por eso les llaman psicópatas. Digamos que la sociedad no ha tratado muy bien a esos jóvenes entusiastas dispuestos a amar sin recibir nada a cambio. Es decir, colgar un gato muerto de la puerta de la cocina de tu amado... ¿qué hay de malo en ello?

(... sí, funciona mejor en inglés)

Como dije, tema intrincado. Para desatascarlo un poco, creo que es conveniente recordar la mejor declaración de amor de la historia del cine. Es de un hombre a su planeta. Creo que no hace falta decir nada más. Buenas tardes.

11 de noviembre de 2011

Don Roos y sus amores imposibles


“El amor y otras cosas imposibles” es el título español de “The Other Woman”, película escrita y dirigida por Don Roos según una novela original de Ayelet Waldman llamada “Love and Other Impossible Pursuits”. Waldman es conocida por sus textos sobre la maternidad y las dificultades de la mujer de hoy para cumplir con todas las expectativas que hay puestas sobre ella por parte de su pareja, sus hijos, la sociedad en general o incluso por sí misma. Roos, por su parte es uno de los más famosos “script doctors” de Hollywood, es decir, uno de los tipos que en la sombra y sin figurar en los créditos te arregla cualquier descosido que pueda tener un guión.
La combinación de sus respectivas y bien ganadas famas ha sido insuficiente para que la mencionada película haya generado el más mínimo interés entre los críticos (poco más del 30% de frescura en Rotten Tomatoes); no digamos ya entre el público, que si no ve en el cartel unas mallas de superhéroe, a Vin Diesel o una explosión de fondo le pone automáticamente una cruz a la película. “El amor y otras cosas imposibles”, estrenada en abril de 2011 en España no se ha comido un colín, ni aquí ni en Estados Unidos.
¿Cómo es posible que haya ocurrido esto con una película protagonizada por Natalie Portman? ¿Quizá porque un cartel con su perfil borroso (USA) o de espaldas (España) no vende la película de ninguna manera y para ningún público? ¿Quizá porque se ha estrenado dos años más tarde de que se completara? Y, aunque sea duro preguntárselo, ¿quizá porque sin la protagonista inicial (Jennifer López) los distribuidores sabían que venderían menos entradas? 
Porque “Cisne Negro” está muy bien y tal, pero eso cuéntaselo a un señor de Tejas.

7 de noviembre de 2011

Dando argumentos. Hoy: "Si paseas tu portátil por toda la ciudad como si fuera el cerdito de Paris Hilton, pasa lo que pasa".


Érase una vez un chico que tecleaba y tecleaba como una hormiguita escritora (eh, vamos, os creísteis lo de la hormiga obrera doblada por Woody Allen). A ese chico le robaron su ordenador portátil y, mendrugo como era, olvidó guardar sus tres trillones de archivos en un pen drive, un compact disc, un laser disc, las patitas de una paloma mensajera, un cartucho de la Nintendo, un pato del juego de matar a los patos de la pistola de la Nintendo, el reverso de un bote de Perlán (con suavizante), el hueco de las pilas de una baticao, el culo de peluche de una reproducción de Mogwai (el Gremlin bueno), el ombligo de un monje tibetano, el ombligo de Sean Williams Scott (Stifler) en "El monje", el tapón de una botella de La Casera de las antiguas, una lata de sirope de Arce o la superficie rocosa de una barrita de pegamento Pritt gastada. Cualquier cosa hubiera valido. 


Pero no. Él pensó que "bah, guardar copias de seguridad es para los pringaos". Luego le quitaron un ordenador portátil y las llaves de dos viviendas distintas a plena luz del día en un Starbucks del centro de Madrid. 


Zoquete.



Hasta Julianne Moore en "A ciegas" habría visto venir a los cacos.

¿Al Pacino en "Esencia de mujer"? ¡Les habría hecho una llave de judo a esos jodidos burglars!

Y qué deciros de Ben Affleck en "Daredevil", les hubiera dado patadas voladoras hasta en el carnet de identidad. O les habría atizado con los nunchakus esos que no son nunchakus (¿cuando le dirán a Daredevil que su comba es el arma que elegiría para una pelea Victor Ullate?).


Aunque esté con muchas ganas de escribir nuevas y mejores chorradas que las anteriores, me ha quedado un resquemor. Así que estoy considerando seriamente hacer como un par de amigos míos...



3 de noviembre de 2011

Del product placement y Morgan Spurlock


Morgan Spurlock (ese apellido no puede ser real, a menos que sea vulcaniano) es un señor muy simpático. Le conoceréis de cosas como "Super Size Me"... y, bueno, de pocas más. Ha hecho otras, sí, pero su minuto de oro fue aquel documental de entretenimiento (¿infotainment?) que obligó a McDonald´s a retirar de sus locales los menús de tamaño "súper". A mí, personalmente, me dolió mucho más cuando retiraron de sus locales los batidos de chocolate... que parezco ser el único español que los probó... pero no negaré que el documental  me tocó la patata (de luxe) en ciertos momentos.


Pues bien, Spurlock ha vuelto. Ha dejado su Vulcano natal para grabar en la Tierra "The Greatest Movie Ever Sold" ("La película más grande jamás vendida"), que juega con el título de "The Greatest Story Ever Told" ("La historia más grande jamás contada"), una peli dirigida por George Stevens en 1965 que recoge la vida y milagros de Jesucristo. El documental/film/loquesea va de lo siguiente: Morgan Spurlock pateándose Estados Unidos en busca de patrocinadores para su nueva película. Su nueva película (que es el proceso de ponerla en marcha) consistirá en mostrar product placement en cada fotograma del film. Es decir, un vamos a dejarnos de disimular y apostemos a lo grande por la publicidad en las pelis. ¿Cómo? Consiguiendo que la nueva película esté financiada enteramente por marcas comerciales.


La propuesta es divertida pero hueca. En realidad, Spurlock no sabe qué hacer con los sponsors y anunciantes. Hace chistes sobre ellos y nos demuestra que el mundo occidental ha sido colonizado por las grandes corporaciones, correcto, pero una vez que un anunciante X le dice "Ok, Morgan, nos apetece patrocinarte la peli esa que se ríe del product placement aún a riesgo de que te estés riendo de nosotros", el tío no tiene nada que ofrecer. No hay película que patrocinar, es todo una gran mentira. La película es el proceso de financiar la propia película. Por mucho que me haya divertido (que lo ha hecho, Spurlock sabe sacar buenos gags aquí y allá, y el mundo de la publicidad y el cine me apasiona) no puedo dejar de pensar cuánto juego se le podría haber sacado a la idea. ¿Por qué no una película REAL, en la que el product placement esté notablemente exagerado? Una peli donde Scarlett Johansson se llame Barbie, Justin Timberlake se llame Ken y tengan que salvar al planeta Starbucks de la destrucción a manos de unos malvados robots alienígenas diseñados por MB y Mattel. Vale que nadie hubiera financiado eso (o sí, ahí están "Transformers" o "La Isla"), pero "The Greatest Movie Ever Sold" me suena a oportunidad perdida. El perro encuentra el hueso, lo olfatea un poco y lo abandona en el suelo en vez de morderlo. Ouch.


Aún con todo, es un ensayo-docupachanga recomendable. Apenas pasa de la hora y veinte minutos y tiene detallazos como cuando Spurlock le pide a Ok Go! que le hagan una canción para la peli y ellos acceden diciendo: "Pero entonces, ¿nuestra canción para The Greatest Movie Ever Sold será The Greatest Main Theme Ever Written for a Movie?". Suena en los créditos, claro ;-)


10 de octubre de 2011

Deleitándome con Gemma Arterton (3)

Algunas de sus próximas turbofilminas: "Hansel & Gretel: Witch Hunters", 15 años después del cuento, Hansel y Gretel se convierten en cazadores y asesinos de brujas, dirigida por un noruego que nació un año antes que yo; "Byzantium", historia de una madre e hija vampiras dirigida por Neil Jordan y con la extraordinaria (e irlandesa) Saoirse Ronan en el reparto; "Song for Marion", un ¿¿dramedia de época?? con actorazos como Terence Stamp (Keel before Zod!), Vanessa Redgrave, Christopher Eccleston... Y, venga, ahora las fotos. Esto de la Gemma, desde el principio, tenía que ser una trilogía.