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26 de diciembre de 2009

# 27: Fathom

Michael Turner es uno de esos artistas comiqueros que siempre me ha llamado la atención. Sus dibujos son ese tipo de dibujos que se salen de la página, figuras gigantes, estilizadas hasta la imposibilidad, epatantes y explosivas (esto último sobre todo las señoritas, con formas y curvas tan imposibles como deliciosas). Es por ello que siempre he querido acercarme a uno de sus cómics. No tendremos nuevos testimonios de su talento, puesto que Turner falleció el 27 de junio de 2008. D.E.P.

Así pues, qué mejor para acercarme a Turner que "Fathom", cómic del que fue creador y dueño. Spider-Man o Superman, por poner un ejemplo claro, son propiedad de Marvel y DC respectivamente, ningún autor puede hacer con ellos nada que no sea aprobado antes por los dueños. No pasa así con Fathom, serie con la que Michael Turner podía hacer lo que quisiera puesto que él fue el dueño del invento.

"Fathom" nace en 1998 y se frena en seco en 2002 cuando a Turner le diagnosticaron el cáncer que acabaría matándolo. Cuando éste remitió por algún tiempo, Turner se llevó su creación de Top Cow a Aspen, la editorial de cómics que creó (y que tiene un logo francamente horroroso). Algunos de los cómics de Aspen son "Charismagic", "Lady Mechanika", "Broken Pieces", "Soulfire" o "Haunted City". ¿Cómo, que no os suena ninguno? A mí tampoco...

A quien sí le sonó el nombre de "Fathom" fue a las productoras de Hollywood, ya que hasta en dos ocasiones se ha hablado de hacer una peli basada en el personaje de Aspen y el mundo acuático del cómic. Que se hablara de James Cameron para una posible adaptación peliculera (en 2002) tiene su puntito de lógica tras "Titanic", "Abyss" y el conocido amor de Jimbo por el agua; pero lo de Megan Fox como protagonista en otro intento de poner en marcha el film nos sorprende más (no obstante, la Fox sería una estupenda Aspen... siempre y cuando no tuviera demasiados diálogos en esa posible película).

Pero centrémonos en el cómic en cuestión, el primer volumen de "Fathom" editado por Norma Editorial, que recoge los tres primeros números de la serie. ¿Son buenos? ¿Merecen la pena? ¿Hay algo en ellos que los haga especiales? La respuesta a las tres preguntas es la misma: NO.

Empecemos por el argumento: un barco aparece de repente en San Diego, una década después de haber desaparecido "into thin air", que dicen en las series de la tele. Ponen el barco y a los tripulantes y pasajeros en cuarentena para hacerles pruebas y toda la vaina. Se centran en Aspen, una chica que sólo recuerda su nombre... Y luego tenemos tres versiones de sus recuerdos y de la reaparición del barco en San  Diego (o eso creo, perdí bastante interés pasado el primer capítulo...). 

Éste es el mayor problema del cómic, que tarda una eternidad en arrancar. Hay demasiado chau-chau que lejos de edificar una gran trama o unos personajes interesantes, aburre al más pintado. Turner intenta crear una intrega marina con elementos de la propia "Abyss", mutantes salidos de un tie-in de "Aquaman", un poco de "espiritualidad new age"... No sé, me ha sonado todo a ya visto; y, por encima de todo, soporífero. Aspen, la verdad, NO ES TAN INTERESANTE. Turner cree tener a una especie de Aquagirl entre manos y a mí el personaje me ha parecido de una nadería alucinante.

A este sopor que me ha provocado "Fathom" han contribuido decisivamente dos factores, además del ya mencionado aburrido guión: en primer lugar, mi falta de conexión con las historias que tienen lugar en el mar, nunca me han interesado demasiado y a la menor prueba de aburrimiento, dimito; y, en segundo lugar, el dibujo de Michael Turner. Ese que yo esperaba espectacular y adictivo.

Espectacular es, desde luego, pero ¿adictivo? No way. Las caras de sus personajes son tan cuadradas y exageradas que no puedo con ellos. Me pasa lo mismo con Romita Jr. ME MOLESTA MIRARLOS. En serio. Además, el cómic está lleno de viñetas gigantes que, lejos de contar la trama, la paralizan. Es todo una sucesión de (supuestos) dibujos bonitos que no llevan a ninguna parte.

En definitiva, un cómic que me ha decepcionado mucho, cuyo guión me ha parecido lento y mortecino, falto de originalidad, chispa o el más mínimo interés en su trama, diálogos o personajes. El dibujo, para rematar, me ha parecido cansino y hasta desagradable. Desagradable en plan "demasiado bonito y aburrido", no en plan esto.

3/10

1 de diciembre de 2009

# 1: Astro City Vol. 1: Vida en la gran ciudad.

Qué maravilla de cómic para empezar este blog. "Astro City" no es lo que esperaba, un cómic protagonizado por la vigésima parodia/versión de Superman. "Astro City" es la historia de una ciudad plagada de superhéroes, sus vecinos, sus policías, sus reporteros metropolitanos, sus historias pequeñitas y colaterales... Es la ciudad y su enorme cantera de personajes donde pone el acento Kurt Busiek, el creador de todo esto. El primer volumen recopila los seis primeros episodios de la serie, que ofrecen una buena muestra de lo que vendrá en futuras entregas (o, al menos, eso espero): historias no directamente relacionadas entre sí, pero que sí dejan apuntes aquí y allá para poder conectarlas todas si es que eso es lo que quieres.

No es una saga épica sobre un superhéroe en concreto, como puede ser Samaritano (el "Superman" del cómic), sino relatos amables de superhéroes, supervillanos y los pobres ciudadanos que se ven en medio de todos ellos. De los 6 relatos, el que menos me ha gustado es el segundo, en el que un reportero relata cómo pudo o no no pudo publicar la historia de un combate entre héroes y villanos que presenció en el metro. Y no me ha interesado porque los personajes, sencillamente, me daban absolutamente igual. Ese es uno de los problemas con las historias-no-conectadas-entre-sí (los "monster of the week" que diríamos de una serie de la tele): la historia triunfa en la medida que te interesen los personajes de la misma. No puede sostenerse sobre un gran misterio o una trama que te tenga absorto desde hace varios números, aquí cada capítulo es un tebeo distinto, con distintos héroes y villanos, donde lo único que se repite es la ciudad donde ocurre todo, la grandiosa y muy neoyorquina Astro City (¿cuándo usarán como modelo de ciudad para superhéroes algo un poquito más rudo, tipo Texas?).

Los pros de esta elección de estilo son varios: cada capítulo es un soplo de aire fresco, una nueva historia, un nuevo "mundo". Y el amor y el tacto que han puesto Kurt Busiek (guión), Brent E. Anderson (dibujo) y Alex Ross (portadas) se refleja en la mayoría de ellos. Amor por los superhéroes y los cómics expresado en una visión amable y nostálgica de todo ello. Como dice el propio Busiek en la introducción del tomo, tras tanto deconstruir superhéroes en "Watchmen", "El regreso del caballero oscuro" y demás oscuranteces noventeras, era la hora de traer de vuelta la luz a este mundo de tipos en mallas y capas que van por ahí salvando al personal.

Valgan como ejemplo del "traigamos de vuelta el buen rollo" la primera historia (donde Samaritano nos cuenta cómo es un día cualquiera en su vida en Astro City, todo un canto de amor a los cómics de superhéroes de toda la vida), la tercera (con ese Jack in the box que es un personaje divertidísimo) o la quinta, mi favorita (donde creo que Brent E. Anderson al dibujo y Busiek al guión intentan evocar a Will Eisner en la genial historia de un viejo cascarrabias que observa hasta la obsesión a los superhéroes y sus poderes, tiene un desarrollo sorprendente y un final genial, me ha encantado).

Las portadas de Alex Ross son tan buenas y bigger-than-life como siempre, el dibujo de Brent E. Anderson me ha gustado sin emocionarme (recuerda al dibujo de los cómics de antaño con toques actuales) y los guiones de Busiek me han gustado entre bastante y mucho. Hay un cuidado en las historias y los diálogos muy notable. Voy a destacar algunas de las frases que más me han gustado, como amante de los diálogos que soy:

- "En mis sueños, vuelo. Planeo libre y sereno, riéndome de la gravedad y de las preocupaciones. Las nubes me abrazan como a un amigo y el viento me revuelve indolentemente el pelo. Me pierdo en el cielo y el sol. Y entonces oigo el ruido... el áspero e insistente tañido que destroza la paz... y que, una vez más, me arrastra de vuelta a tierra..."


- "¡Maditos yuppies! Se apoderan de un vecindario y le quitan toda la personalidad... como si fueran vampiros o algo así. La calle Ingels no era un gran sitio, pero al menos era algo... y no esta nada urbana de diseño y capuchinos"


- "Amanece en colina sombría, bajo la mole de la cara este del monte Kirby. Colina sombría, el primer lugar donde anochece en Astro City. Pero la mañana llega igual para todos. Hablo con mamá mientras examino el acónito en el cierre de la ventana, renovándolo allí donde hace falta. Me toco el crucifijo para confirmar que lo llevo y le envío un beso a mamá. Digo las palabras y abro la puerta, una buena puerta de roble, con el marco de fresno y el signo de Teusz en bronce. El aire huele a vida... y a algo que despierta. Recorro nuestras calles empedradas, mientras las contraventanas se abren al sol y empieza el ajetreo diario. Las criaturas nocturnas menores siguen acechando en las escasas sombras, murmurando y gruñendo. No les presto atención, voy protegida"

7´5/10
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