Mostrando entradas con la etiqueta número de cómic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta número de cómic. Mostrar todas las entradas

31 de diciembre de 2009

# 31: Superman. Las historias de Alan Moore

Este es un muy buen cómic que ya llevaba tiempo queriendo leer. A dos velas me tiene DC en lo que se refiere a historias con chicha de Superman. Quitando cositas ocasionales como el All Star de Grant Morrison, Superman Birthright de Mark Waid, Superman Earth One de Strazynscki (no tan malo como se dice, intenta darle un nuevo vuelo al personaje) o joyitas aisladas como el Superman Kriptonita de Darwyn Cooke, he tenido que remontarme a 1985 y a Alan Moore para leer historias de Superman con un mínimo grado de interés. Yo que vosotros me lo haría mirar, DC (aún no he leído ninguna de las nuevas encarnaciones de Superman de los New 52, pero por lo que tengo entendido no son como para tirar cohetes...).

En cualquier caso, centrándonos en este "Las historias de Alan Moore", se trata de un tomo "Absolute", es decir, un tocho incómodo de sostener con las manos (hubiera preferido el A4 de toda la vida, gracias) que reúne tres historias del autor británico que tienen a Superman como protagonista: "Para el hombre que lo tiene todo", "¿Qué le pasó al hombre del mañana?" (esta tiene dos partes) y "La jungla" (que reúne a Superman y La Cosa del Pantano, personaje que el propio Moore había resucitado).

"Para el hombre que lo tiene todo" es una historia interesante y algo emocionante en la que Batman, Robin y Wonder Woman van a la Fortaleza de la Soledad a hacerle un regalo a Superman por su cumpleaños (creo que es la primera vez que veo en un cómic la mera referencia al cumpleaños de Superman). El problema es que el Super está paralizado por un extraño ser/planta pegado a su pecho que le está haciendo imaginar con una "vida mejor" (en apariencia) en Krypton, en el caso de que el planeta no hubiese estallado... El ser/planta tiene el poder de hacer cumplir aquello que más desean a sus huéspedes. En fin, que es entretenida y "viaja al corazón de Superman", que se dice. 

"La jungla" es un poco regulera, pero merece la pena por la intervención en ella de La Cosa del Pantano, un personaje del que nunca había leído porque... bueno... porque me daba asco. Pero Alan Moore es capaz de hacer interesante y dramático a un montón de lodo con forma de monstruo. Increíble.

La que más mola, y la que conforma el tocho verdadero de este tomo, es "¿Qué le pasó al hombre del mañana?". Como tan bien explica Toni Boix en el prólogo (donde además cuenta otras cosas interesantes como que la recopilación de los 12 números de "Watchmen" supuso el nacimiento de la expresión "Novela gráfica"), DC estaba a punto de rebootear sºu Universo (una de esas veces, ya sabéis), así que el editor jefe le pidió a Alan Moore que escribiera dos números de Superman como si fueran realmente los dos últimos números de la colección. "Como si no hubiera un mañana, Alan". Y allá que fue Alan, a entregar una historia de Superman que recogiera toda su vida, sus aventuras, sus enemigos y le pusiera un broche de oro. ¿Lo consigue? Sí. ¿Me ha gustado tanto como la -similar en intenciones- "All Star" de Morrison? No. Eso sí, la he entendido mucho mejor ;-)

En conjunto tenemos historias muy a la antigua, muy fantasiosas, muy inocentes, pero muy humanas, muy interesantes, muy bien escritas, por ese crack que es Alan Moore. Lo que menos me ha gustado del tomo es el dibujo. Confieso que llevo muy mal el dibujo antiguo de superhéroes, esas expresiones risueñas, ese tono "amainado" de todo. Pese a esto, un cómic recomendable.

6´5/10

30 de diciembre de 2009

# 30: Daredevil. La mano del diablo

Estupendo cómic de guión trabajado, dibujo inmaculado y factura imponente. Un recopilatorio como Dios manda. Más adulto, estiloso y redondo que los que suele ofrecer DC/Planeta (o solían ofrecer, está por ver como lo hace El Catálogo del Cómic). No hablo del atractivo de la historia o el personaje, sino del tomo. Portada cuidada, introducción de Raimon Fonseca que te pone en antecedentes, recopilación de portadas originales USA, el clásico marcapáginas extraíble del pliegue de la contraportada (me encanta este detalle de los tomos de Panini)... todo aquí es de un cuidado exquisito, no tengo la misma sensación cuando agarro un tomo de la competencia (y digo esto desde el fanatismo que siento hacia la competencia).

Respecto al cómic en sí, "La mano del diablo" recopila las siete primeras partes de la saga así titulada (números 501 a 507 de la colección original de Daredevil) y qué puedo decir, que me ha encantado. Esta viene a ser mi primer contacto real con el personaje. Leí alguno de los tomos de Kevin Smith/Joe Quesada hace un par de años, y por ahí tengo el "Daredevil: Yellow" de Jeph Loeb y Tim Sale, pero lo que es leer algo de la serie regular del personaje, nada de nada. Es la primera vez que me "pongo al día" (tengo pendiente de lectura un tomo ya en mi poder, "Tierra de sombras", que parece ser enlaza con el tomo que aquí reseño), y espero seguir haciéndolo.

Porque Daredevil me ha enganchado: esa Nueva York corrupta y oscura, llena de ninjas, shoguns, shaolins y toda la vaina me parece atractivísima. El personaje, ídem; a veces se dice que Iron Man es el Batman de Marvel (billonario, gadgets, mujeres)... pero es evidente que Daredevil es el auténtico Batman de Marvel. Ciudad podrida, personajes sin esperanza, mucho comerse la cabeza, protagonista sin poderes pero que reparte estopa de la buena. Pero no contento con quedarse en los parecidos, Daredevil va más allá y cobra identidad propia, convirtiéndose en alguien tan atractivo o más que el propio Batman.

Daredevil es un personaje trágico, con demonios, traumas y villanos para aburrir, al borde siempre de atravesar la línea de lo "aceptable" en lo que a barrer las calles se refiere. Aquí hay un peliculón y me alegra mucho que estén planeando un reboot cinematográfico del personaje; lo de Ben Affleck y Jennifer Garner (por muy tremenda que esté, que lo está) sencillamente no hacía justicia a todo lo que hay aquí.

En "La mano del diablo" se cuenta cómo Daredevil poco menos que abandona su vida anterior (su identidad humana como Matt Murdock, sus amigos, su trabajo como abogado, su vida pública, vamos) para extremar su lucha en las calles y en la Cocina del infierno (que no es la del crack Gordon Ramsay sino los bajos fondos de su Nueva York natal). Ahora el Dare está al frente de La mano, que es la organización de ninjas que debe estar rondando por la colección desde el número uno (recuerdo que aparecían en la peli... ¿o era en "Elektra"?). El intríngulis de esto es que, me parece, se le ha dado un vuelco al orden natural de las cosas. Es como si Superman se pusiera al frente de LexCorp, o como si Peter Parker le llevara los papeles a Norman Osborn. Una cosa muy chunga.

El resultado es apasionante, el Dare se las ve y se las desea para ser un tío duro a ojos de La mano (que no me ha quedado muy claro sin son ninjas o criminales de la calle o un mix de ambos -pero una búsqueda por Google arreglará esto-) al tiempo que, en privado y en secreto, nos demuestra cómo sigue siendo "bueno". Lo que pasa es que ahora limpia las calles en modo extreme. Todo esto es muy divertido.

El guión de Andy Diggle y Antony Johnston es épico, rockero e intrigante, y además tienen tiempo para soltar un par de chistes aquí y allá, son apenas DOS, pero bien metidos. Los personajes están bien trabajados, sus motivaciones son claras; y el tono de grises del Dare es más que interesante. Me ha gustado mucho Lady Bullseye, réplica feminina del conocido villano (si bien este personaje es un poquito más de cartón que el resto). Y todo el misterio entre bambalinas, esas tramas conspiranoicas a lo "24" con clanes ninja de por medio, lejos de aburrir, le añade un poquito de picante a la receta.

Si el guión es sólido como una roca (quizá no sea brillante, pero sí "muy profesional" que diría Manquiña en "Airbag"), el dibujo (y entintado) no lo es menos. Obra de Roberto de la Torre, madrileño de 35 años, y Marco Checchetto, nos encontramos aquí con una belleza casi pictórica. Podrías sacar a boleo cualquier viñeta del tomo y exponerla en un museo. A ello contribuye de manera decisiva el coloreado de Matt Hollingsworth. Mi limitado vocabulario me impide describir con precisión el resultado. "Témperas corridas" quedaría muy guarro (y sería incorrecto), así que diré que se trata de un dibujo algo expresionista, mezclando mis queridos lápices Alpino con un una buena dosis de carboncillo sobre las figuras y los colores, dándole a todo una pátina dark de lo más apropiada para el tono del cómic. Voy a registrar la expresión pátina dark.

(Número de Cómic nació, entre otras cosas, para aprender vocabulario comiquero, prometo aplicarme en la labor y dejar de inventarme las cosas).

Es notable la diferencia de colores entre las escenas del mundo real (Foggy, tribunales de justicia, despachos de abogado) y el mundo subterráneo del Dare. Las del mundo real tienen colores vivos y recargados. En el mundo del hombre sin miedo todo es oscuro y descorazonador (que no apagado). El dibujo es impresionante, el entintando le da un nuevo nivel al mismo; y el coloreado de todo es el broche perfecto. Este libro bien podría venderse sin diálogos, así, a lo mudo, a lo The Artist. Los dibujos son bellísimos.

Que no se me olvide decir que las portadas de Esad Ribic son impresionantes y divertidísimas (en una hace un homenaje a las pinturas japonesas de Hiroshige colocando a Daredevil en una estampa propia del pintor); y que la labor de Forja Digital, los que llevan la rotulación y realización técnica de todos los tomos de Panini, es tan excelente como siempre. Mantener la excelencia en el tiempo es complicado, esta gente lo hace.

El tomo, 7 cómics por 14 euritos, en una auténtica ganga y una buena entrada al mundo Daredevil, así que lo recomiendo encarecidamente. Ojalá todos los cómics que leyera fueran tan entretenidos como éste. Que no es lo más de lo más, ni se acerca a mis favoritos, pero sí es de una profesionalidad tan intensa que ralla en la brillantez.

7/10

29 de diciembre de 2009

Visiones comiqueras #2: TMNT


Escrita y dirigida por Kevin Munroe (director de la horrible adaptación cinematográfica de "Dylan Dog", con Brandon Superman Routh de prota), "TMNT", la nueva encarnación peliculera de las Tortugas Ninja, viene envuelta en las etiquetas "animación", "la peli más cara de las tortugas ever" y "actualizada". Yo le pondría otra más: "peñazo importante". Porque sí, la animación es lustrosa y cuando las Turtles se deslizan por las alcantarillas o se balancean por Nueva York es algo bastante más lucido que cualquier secuencia de las películas de acción real, pero el argumento es tan lamentable como el de cualquier otra entrega de la saga. Aunque ésta ni siquiera tiene unos buenos mocos verdes a los que asirse.

Respecto a la animación, rudos muñecotes en 3D con los rasgos algo exagerados. Uno diría que los personajes han sido modelados tomando como referencia los de "Los Increíbles", pero que en el modelado algo ha salido mal. Ni siquiera llega a "Planet 51". Pese a quedarse a medio camino entre el cartoon descarado y la animación más clásica, tenemos unas tortugas resultonas, algo más amenazadoras y estilizadas que los trajes de goma de las películas de acción real. Los edificios, los fondos, la iluminación de las calles y el movimiento sí está muy logrado.

Sobre el argumento diremos que es un embrollo muy poco inspirado. April O´Neil se adentra en la jungla (¿?), donde encuentra a Leonardo y le informa de cómo van las cosas "por casa": Donatello trabaja como informático dando soporte técnico por teléfono a clientes ineptos (aquí me sentí muy identificado... en lo de los clientes ineptos, no en lo de una tortuga ninja que da asistencia técnica por teléfono), Michelangelo se disfraza de Tortuga Ninja en los cumpleaños (sí, se disfraza de sí mismo, en un evidente guiño -o quizá plagio- a "Cazafantasmas 2", cuando la banda está de capa caída y ya sólo se sacan unos dólares actuando en las fiestas de los niños) y Raphael es una especie de vengador nocturno con muy mala leche (y una moto muy chula -¿¿Tortugas Ninja en motos guays?? You got me!-).

April le pide a Leonardo que vuelva "a casa" (eran flatmates or something?) pero Leo dice que nanai, que está en la jungla de retiro espiritual porque Splinter, esa vieja ratilla, le quiere allí para desarrollar el máximo de su potencial o... whatever. Leonardo es el héroe solitario, pensador y demás, ok?

Splinter, que suelta frases como "todo Ninja debe comenzar el día con un desayuno saludable" sin que se le mueva el bigote, se parece en esta película más a un coyote o a la mascota de Cheetos que a la ratilla que solía ser. Además, aquí su oreja está sana y salva, no despedazada como en las pelis de acción real (el director dijo al respecto que probaron a crear la animación con la oreja destrozada pero que quedaba muy mal... de que Splinter parezca la mascota de Cheetos no dijo nada, el muy delincuente). No obstante, hay que admitir que es simpático que Splinter esté enganchado a "Las Chicas Gilmore" y diga cosas del tipo "Cody va a romper con Donna, lo presiento". Podrían haber llevado esta chochez de Splinter un poco más allá, hubiera sido gracioso.

Retomemos el argumento: Leonardo vuelve a casa porque sí, porque ya toca (en serio, no dan muchas explicaciones, Splinter dice que "ahora es más fuerte que antes" y listo), e intenta que todas las turtles vuelvan a estar de buen rollo. Porque ahora, con cada una haciendo la guerra por su cuenta, esas alcantarillas parecen la casa de Tócame Roque, sinceramente. Más tarde hay peleas con algo así como momias-monstruo mitológicas resucitadas por una agrupación malvada llamada "El clan del pie"... No sé, es todo bastante raro y excesivamente complicado. ¿No hubiera sido más fácil recuperar al Despedazador (siempre me gustó su nombre en español) y a liarse a mamporros? No sé, digo.

April O´Neil, recuperando su ahora olvidada profesión de reportera, sale al auxilio de la perdida audiencia cuando cuenta la historia del malo al que las Tortugas se están enfrentando: un guerrero que encontró un portal a otra dimensión donde consiguió la vida eterna, pero a cambio sus generales quedaron convertidos en piedra. El guerrero se pasó toda la vida intentando devolver la vida a sus generales. Hmmmm, ok, es "La Momia 3". O algo así.

A los 49 minutos Raphael sigue disfrazándose de "Vengador Nocturno" (una armadura rudimentaria con un casco con dos linternas a los lados) y yo me pregunto: ¿no debería dejar ya ese rollo y ser una Tortuga Ninja a secas? Que es lo que hemos venido a ver aquí. Bueno, tras pelearse con Raphael y tener éste una especie de crisis de identidad (los malos acaban secuestrando a Leonardo por su culpa), April O´Neil (disfrazada de Uma Thurman en "Kill Bill"), Casey Jones (el tipo ese que se pone una máscara tipo Jason Vorhees y se dedica a dar estopa con sticks de hockey), Donnie, Mikey y Ralph asaltan el búnker de los malos, matan al villano (o lo matan o lo derrotan o lo que convenga) y todos felices. Raphael se precipita sobre la cámara gritando "Me encanta ser tortuga" y fundido a negro.

Admito que esta película me habría gustado mucho con 10 ó 12 años, pero ya no los tengo. Aparte de esos apuntes más o menos graciosos, más o menos referenciales, de los minutos iniciales, todo lo demás es una sosería considerable. Si acaso se salvan dos o tres cosas:

· "Hemos recibido un vídeo de un videoaficionado... y recalco lo de "aficionado"" ó "¿Qué se supone qué es eso, arte moderno?" (la gente, cuando aparece un delincuente colgando de una farola que ha dejado allí atrapado una Tortuga Ninja) son frases sueltas del guión que insinuaban que esta iba a ser una peli cachonda y con un sentido del humor no únicamente disfrutable por los niños. Falsa alarma.

· La pelea en una azotea y bajo la lluvia entre Leonardo y el "Vengador Nocturno" es bastante molona. Todo con lluvia es bastante molón, salvo la propia lluvia. Quizá sea la mejor secuencia de la película.

· La bajada de Leonardo de las ruedas de una avión y su descenso al mar en ala delta (¡!) también mola bastante. Y cuando mete el dedo en el agua para hacer un surco just for the shake of it, también.

· No tengo claro si esto mola o no: Michelangelo tiene un viaje en monopatín por las alcantarillas de lo más divertido... aunque hay cierto problema de proporciones. Por el tamaño de esos túneles, tuberías y desagües parecen más las alcantarillas de un mundo gigante que del mundo real. ¿Acaso en esta versión de las Tortugas Ninja las tortugas son tamaño... bueno, "tamaño tortuga"? Sería un concepto interesante, pero no; las turtles siguen siendo mutantes y del tamaño de una persona humana, tal cual vimos en la escena en la que la humana April O´Neil y Leonardo hablan al calor del fuego en la jungla. Así pues, error de proporciones descomunal. No obstante, un recorrido en monopatín muy veloz y divertido. Añade cero a la historia o al personaje, pero ¡eh, son las Tortugas, ellas van en monopatín! (Cada vez que pienso en las Turtles y sus cosas, más pienso en que fueron creadas con la técnica de "sigue echando cosas a la olla y ya verás qué rico queda").


La película recibió un 34% de críticas positivas en Rotten Tomatoes, resaltando su buena dirección artística y su nefasto guión. Recaudó algo más de 95 millones de dólares en todo el mundo, una miseria comparados con los 201 de la primera peli de acción real (que, eso sí, se estrenó cuando los niños de todo el mundo estaban A TOPE con las tortugas: series de dibujos, videojuegos de la Super Nintendo... las Turtles estaban muy en la pomada; hasta recuerdo que les salieron unas imitadores en un juego de la Gameboy llamado "Battletoads" -"Sapos de combate", What the fuck?!-).

En su reparto de voces americanas, tenemos al mismísimo Capitán América (Chris Evans) poniendo la voz de Casey Jones, a la mismísima Buffy Cazavampiros (Sarah Michelle Gellar) poniendo la voz a April O´Neil, al director y guionista de cómics Kevin Smith como un cocinero con unas poquitas frases, al Morfeo de Matrix y próximo Perry White en "Man of Steel" (Laurence Fishburne) como narrador; y a Patrick Pickard-Magneto Stewart como el villano de la función. Echadle un vistazo al trailer, que demuestra que la animación del film es lo mejor de la cinta (si la peli hubiera sido tan powerful como el trailer, otro gallo le hubiera cantado):



Ha sido curioso regresar a las Tortugas Ninja que tanto me gustaron de niño. Las recordaba más "chispeantes", pero está claro que el concepto sigue triunfando: tortugas-ninja.


You can´t beat that.

4/10

28 de diciembre de 2009

# 29: Supergirl

Los bandidos de Planeta (cuando editaban DC, hasta hace dos telediarios, vamos) tuvieron a bien llamar a este tomo recopilatorio "Supergirl". A secas. Sin número 1 en el lomo, ni ningún título en plan "El comienzo" para orientar al lector ocasional que quiera acercarse al personaje. Entiendo que a una editorial le conviene no numerar nada para que los números no te dejen fuera de su lectura (como los cómics de Tintín, por ejemplo, que por orden expresa de Hergè no fueron numerados), pero, hombre, un titulillo o algo no vendría mal.

Es como ir a Fnac a por un DVD y llevarse uno que ponga "Johnny Depp". Sí, bien, ¿pero Johnny Depp cómo? ¿Haciendo de loco como en la de los piratas, haciendo de aburrido como en la del turista? ¡Dame más detalles, por el amor de Dios!

En fin, que hay que leer en el interior para descubrir que este tomo sin número ni antetítulos recopila los primeros cinco números de la serie "Supergirl" publicados en 2005 y 2006. El cómic es una nadería muy importante con un único encanto: un personaje ligeramente interesante.

La cosa va así: en el primer episodio, Supergirl se da de leches con Superboy, en el segundo con los Outsiders, en el tercero con Maroto, en el cuarto con el de la moto, en el quinto con Lex Luthor en su carcasa robótica... No hay argumento, sólo hay manduca. Que oye, es muy respetable y las figuras de Ian Churchill están francamente bien (Supergirl, que en teoría tiene 15 años, es ESPECTACTULARMENTE SENSUAL). Además, las portadas alternativas de Michael Turner están muy chulas. Ahora bien, en el guión de Jeph Loeb no hay nada que rascar. Quizá en el primer episodio intenta dar un par de pinceladas a la personalidad de la chica... pero muy poquita cosa.

Lo más destacable del cómic, que es prescindible hasta decir basta, es el traje de Supergirl. Me encanta. Esos ribetes amarillos, esas mangas largas que le cubren los puños... estéticamente me parece maravilloso. El personaje, como digo, apunta maneras aquí y allá. Pero Loeb prefiere ponerla a dar puñetazos con todo quisqui antes de contarnos algo sobre ella. ¿No podía haber intentado hacer las dos cosas a la vez?

Lo que sí me ha atraído bastante es la historia del personaje que cuenta en un par de columnas (al comienzo y al final del tomo) Enrique Ríos. Me llama poderosamente la atención la etapa de Peter David y Gary Frank iniciada en 1996. Que duró 80 números y que tiene un cambio de look en la prota allá por el número 51 (usando el traje blanco como usó el personaje de animación). A ver si podemos hincarle el diente a esa etapa pronto en Número de Cómic.

No sé muy bien porqué, me atrae este personaje (o, bueno, sí lo sé: es Superman con pechos y minifalda).

4/10

27 de diciembre de 2009

Visiones comiqueras #1: Batman: Guardián de Gotham

Iniciamos aquí nuestras críticas de todo lo que tenga que ver con cómics en la pantalla: películas, series, documentales, cortos, campañas publicitarias y hasta cintas del Cinexín, si es que en ellas hay algo relacionado con los tebeos.

Empezamos con una de las películas animadas de Warner Animation, división de la compañía que suele entregar productos entretenidos y de calidad, disfrutables no sólo por los más pequeños, sino también por los aficionados "algo más talluditos" del personaje.

En "Gotham Knight" tenemos varias historias independientes entre sí, cada una de ellas dirigida por un director distinto que proviene del anime y que intentará dar una visión distinta,o al menos personal, del Batman que todos conocemos. Mmmm, parece un proyecto interesante. Veamos qué nos ofrece cada historia:

"Os voy a contar una historia"
Dirigida por Shojiro Nishimi
Historia de Jordan Goldberg y guión de Josh Olson

La primera empieza con tres skaters retándose a contar la mejor historia que tengan sobre un monopatín... las tres tienen que ver con Batman, of course. El estilo de animación está a medio camino entre los dibujos japoneses y los americanos, así que supongo que me encuentro ante mi primera exposición al "amerimanga", o sería más exacto decir "Amerinime", puesto que el manga es el papel y el anime lo animado en pantalla. En fin, que aunque todas las historias de "Gotham Knight" hayan sido dirigidas por directores japoneses (el responsable de "Os voy a contar una historia" es Shojiro Nishimi), aquí veo un estilo japonés algo matizado.

Los tres skaters coinciden en retratar a Batman como un ser deforme: el primero dice que es una sombra demoníaca, la segunda afirma que es una especie de vampiro alado y sanguinario; y el tercero remata con una fantástica historia que pinta a Batman como un cruce de Inspector Gadget e Iron Man con unas gotitas de Terminator, Robocop y El Gigante de Hierro. Vamos, un desmadre. Justo entonces, el auténtico Batman irrumpe en la pista de skate donde los chicos cuentan sus historias para librar una pelea con un villano absolutamente random. Envuelto en humo, uno de los chicos ayuda a Batman al tumbar al villano con su skate, cosa que Batman le agradece diciéndole que le debe una. Batman desaparece en el humo y el chico, por fin, tiene una historia real que contar del caballero oscuro.


Es una historia prescindible, donde lo único que destaca son los retratos exagerados (y algo aterradores) que dan los chicos de Batman. Hubiera sido un mejor remate mostrar a un Batman efectivamente terrorífico al final, en lugar de una versión tan "estándar", que impresiona poco o nada ante las leyendas que se han contado de él antes de verle en acción.

"Fuego cruzado"
Dirigida por Futoshi Higashide
Historia de Jordan Goldberg y guión de Greg Rucka

La segunda historia de la película se llama "Fuego cruzado" y en ella el Inspector Chris Allen de la policía de Gotham se muestra más que celoso ante las visitas de Batman al despacho del comisario Gordon. Le dice a Gordon que no quiere ser el mensajero de un justiciero y que no confía en él. Gordon, que le encarga llevar a un detenido al psiquiátrico, le responde que ya lo hará. La ambientanción de la escena es genial, con el rostro de Gordon siempre en la sombra y un score malsano de Kevin Manthei atronando y metiendo el mal rollo en el cuerpo. Es una historia angustiante y algo paranoica.


"¡Al suroeste de O´Neal y Morrison!", -toma dos guiños a autores comiqueros-, eso es lo que grita el Inspector Allen cuando, tras dejar al detenido en un psiquiátrico de lo más disturbing, se ve en mitad de un "fuego cruzado" entre bandas rivales. Es bastante espectacular. La resolución de la historia es demasiado simple: Batman irrumpe en escena (presentado como una especie de Dios omnipotente resistente a las llamas) y salva al poli. Fin. Un final malo para una historia con chicha. El tal Chris Allen no es que me haya parecido el personaje del siglo pero un poli honesto que desconfíe de Batman (al contrario que el comisario Gordon) sería una figura interesante. ¿Existe este personaje en los cómics? Respuestas en los comentarios del post, en nuestro mail (numerodecomic@gmail.com), nuestro Twitter o nuestra página de Facebook, gracias.

"Prueba de fuego" (que en realidad se titula "Prueba de campo")
Dirigida por Hiroshi Morioka
Historia y guión de Jordan Goldberg


Esto es anime puro y duro, o al menos la idea que un inexperto en la materia como yo tiene de él. Y vamos, si me dicen que el Bruce Wayne de esta historia es el protagonista de "Naruto", me lo creo. La primera aparición de Batman (en una historia algo intrascendente de mafiosos y vendettas) es impresionante: lleva un bat-traje algo biónico, algo armadura, con un escudo invisible que le protege de las balas y que le diseñó Lucius Fox. Su máscara es más casco que otra cosa, y todo ello le da al héroe un look cool y amenazador. El Batmóvil de esta versión, mitad tanque de la última peli, mitad coche de las pelis de Tim Burton, es igualmente rompedor. La historia, flojita.


"Moradores de la oscuridad" ("In Darkness Dwells")
Dirigida por Yasuhiro Aoki y Yuichiro Hayashi
Historia de Jordan Goldberg y guión de David Goyer

Visualmente, una de las piezas más interesantes. Juega con la profundidad de planos, la acción fluye de forma dinámica, vemos fuego y agua con una credibilidad absoluta y la representación de Batman es inmaculada. La historia, que mezcla al Espantapájaros y una toxina del miedo es, por lo menos, entretenida.


"Soportar el dolor" ("Working Through Pain")
Dirigida por Toshiyuki Kubooka
Historia de Jordan Goldberg y guión de Brian Azzarello

Ésta se me escapa un poco: animación como de un anime de hace 20 años, una historia demasiado "espiritual" y poco o nada que llame la atención. La pelea callejera de artes marciales es lo único que la salva de la quema.


"Tiro mortal" ("Deadshot")
Dirigida por Jong-Sik Nam
Historia de Jordan Goldberg y guión de Alan Burnett


Un nuevo ejemplo de "amerimanga" en mi pieza favorita de toda la película. La historia es bastante curiosa, con Bruce Wayne estudiando el uso y las características de las armas, para conocer a sus enemigos y también para crearse una armadura resistente a las balas. Batman planeando entre trenes, esquivando los disparos de Deadshot y dándole caza subido en una locomotora a toda velocidad es espectacular, vibrante y divertidísimo. La animación es superior. Aplausos.



Se trata de una película irregular, con historias muy desiguales en su interés. No entiendo por qué han empezado con una de las dos más flojas de todas, aunque han acertado de pleno acabando con la más espectacular. Un experimento interesante que muestra nuevas interpretaciones de Batman, si bien ninguno de los argumentos de las piezas tienen nada de original o revolucionario. Con todo, una película de animación que aprueba el examen. Por poco, pero lo aprueba.

5/10

# 28: Power Girl Nº1

Ay, Power Girl, Power Girl... tienes dos pechos y una capa, so I´m sold from the beginning, pero ¿qué otros encantos encierra este personaje? Por un lado, es una especie de versión "adulta" y "cañera" de Supergirl. Para diferenciarla de Superman/Supergirl/Superanything, a ésta muchacha voladora le pusieron un traje blanco, un escotazo tan demencial como atractivo (no hay portada que no sea deliciosa), y una actitud mucho más "I´m on my own, me tengo que sacar yo las castañas del fuego". ¿Funciona? Sí. Me encanta el personaje. Me declaro seguidor de esta muchacha. Ahora bien, ¿mola la etapa de Amanda Conner con el personaje? Hmmmm... no del todo.

El primer episodio de los recopilados en este volumen de Planeta funciona como un tiro: el personaje es presentado al tiempo que le vemos salvar el mundo de una amenaza tan chunga como risible: un gorila gigante (Gorilla Grodd -un villano al principio absurdo y, a medida que pasas las páginas, algo menos absurdo-) y su ejército de robots quieren cargarse la Tierra. Mientras Power Girl hace frente a la invasión como buenamente puede, conocemos su puesto como presidenta de una multinacional, sus problemas con su gato, con su compañera de piso, con los tíos... Ese tipo de cosas cotidianas que no vemos habitualmente en los superhéroes masculinos. 

Todo esto, sin ser la repanocha de la originalidad o la diversión, funciona considerablemente bien. Power Girl es un personaje simpático y lo que se nos presenta en el primer número es lo suficientemente interesante como para querer seguir leyendo. El problema llega entonces, cuando sigues leyendo. Una serie de atroces aventuras le siguen a esa aceptable primera, y todo se viene abajo. El personaje pasa de simpático a insustancial y los villanos... Bueno, digamos que los villanos son los mismos que deben aparecer en cualquier episodio (mediocre) de "Las Supernenas".

Me he referido antes a esta etapa del personaje como "la etapa de Amanda Conner" porque, siendo ésta la dibujante del título, es quien la define realmente, más que los guionistas Jimmy Palmiotti (¡su marido!) y Justin Gray (que firman unos textos francamente insustanciales). La Power Girl de Amanda Conner es espectacular pero asumible, tiene formas y expresiones de cartoon sin llegar a la caricatura. Es un tipo de dibujo muy ligero, fresquito y adictivo. No apto para grandes sagas épicas de otros héroes, creo, pero sí para una serie ligera y divertida como, en teoría, debería serlo ésta.

La pena es que hay buenos ingredientes en este cómic: un personaje potencialmente interesante (que puede sufrir con credibilidad, o ir al supermercado como tú y como yo), un tono despreocupado y cachondo en el que crear historias menos típicas que las habituales... pero no, todo es tan tópico como siempre ya en el tercer episodio. Puro filler cuando acabábamos de empezar. Me encantaría leer algo con más chicha, de la serie de Power Girl o de cualquier otra, de la pareja Palmiotti/Conner, así que agradecería cualquier recomendación en los comentarios de este post, en nuestro mail (numerodecomic@gmail.com), en nuestro Twitter (@NumeroComic) o en nuestra página de Facebook. Gracias por anticipado a quien se anime.

4/10

26 de diciembre de 2009

# 27: Fathom

Michael Turner es uno de esos artistas comiqueros que siempre me ha llamado la atención. Sus dibujos son ese tipo de dibujos que se salen de la página, figuras gigantes, estilizadas hasta la imposibilidad, epatantes y explosivas (esto último sobre todo las señoritas, con formas y curvas tan imposibles como deliciosas). Es por ello que siempre he querido acercarme a uno de sus cómics. No tendremos nuevos testimonios de su talento, puesto que Turner falleció el 27 de junio de 2008. D.E.P.

Así pues, qué mejor para acercarme a Turner que "Fathom", cómic del que fue creador y dueño. Spider-Man o Superman, por poner un ejemplo claro, son propiedad de Marvel y DC respectivamente, ningún autor puede hacer con ellos nada que no sea aprobado antes por los dueños. No pasa así con Fathom, serie con la que Michael Turner podía hacer lo que quisiera puesto que él fue el dueño del invento.

"Fathom" nace en 1998 y se frena en seco en 2002 cuando a Turner le diagnosticaron el cáncer que acabaría matándolo. Cuando éste remitió por algún tiempo, Turner se llevó su creación de Top Cow a Aspen, la editorial de cómics que creó (y que tiene un logo francamente horroroso). Algunos de los cómics de Aspen son "Charismagic", "Lady Mechanika", "Broken Pieces", "Soulfire" o "Haunted City". ¿Cómo, que no os suena ninguno? A mí tampoco...

A quien sí le sonó el nombre de "Fathom" fue a las productoras de Hollywood, ya que hasta en dos ocasiones se ha hablado de hacer una peli basada en el personaje de Aspen y el mundo acuático del cómic. Que se hablara de James Cameron para una posible adaptación peliculera (en 2002) tiene su puntito de lógica tras "Titanic", "Abyss" y el conocido amor de Jimbo por el agua; pero lo de Megan Fox como protagonista en otro intento de poner en marcha el film nos sorprende más (no obstante, la Fox sería una estupenda Aspen... siempre y cuando no tuviera demasiados diálogos en esa posible película).

Pero centrémonos en el cómic en cuestión, el primer volumen de "Fathom" editado por Norma Editorial, que recoge los tres primeros números de la serie. ¿Son buenos? ¿Merecen la pena? ¿Hay algo en ellos que los haga especiales? La respuesta a las tres preguntas es la misma: NO.

Empecemos por el argumento: un barco aparece de repente en San Diego, una década después de haber desaparecido "into thin air", que dicen en las series de la tele. Ponen el barco y a los tripulantes y pasajeros en cuarentena para hacerles pruebas y toda la vaina. Se centran en Aspen, una chica que sólo recuerda su nombre... Y luego tenemos tres versiones de sus recuerdos y de la reaparición del barco en San  Diego (o eso creo, perdí bastante interés pasado el primer capítulo...). 

Éste es el mayor problema del cómic, que tarda una eternidad en arrancar. Hay demasiado chau-chau que lejos de edificar una gran trama o unos personajes interesantes, aburre al más pintado. Turner intenta crear una intrega marina con elementos de la propia "Abyss", mutantes salidos de un tie-in de "Aquaman", un poco de "espiritualidad new age"... No sé, me ha sonado todo a ya visto; y, por encima de todo, soporífero. Aspen, la verdad, NO ES TAN INTERESANTE. Turner cree tener a una especie de Aquagirl entre manos y a mí el personaje me ha parecido de una nadería alucinante.

A este sopor que me ha provocado "Fathom" han contribuido decisivamente dos factores, además del ya mencionado aburrido guión: en primer lugar, mi falta de conexión con las historias que tienen lugar en el mar, nunca me han interesado demasiado y a la menor prueba de aburrimiento, dimito; y, en segundo lugar, el dibujo de Michael Turner. Ese que yo esperaba espectacular y adictivo.

Espectacular es, desde luego, pero ¿adictivo? No way. Las caras de sus personajes son tan cuadradas y exageradas que no puedo con ellos. Me pasa lo mismo con Romita Jr. ME MOLESTA MIRARLOS. En serio. Además, el cómic está lleno de viñetas gigantes que, lejos de contar la trama, la paralizan. Es todo una sucesión de (supuestos) dibujos bonitos que no llevan a ninguna parte.

En definitiva, un cómic que me ha decepcionado mucho, cuyo guión me ha parecido lento y mortecino, falto de originalidad, chispa o el más mínimo interés en su trama, diálogos o personajes. El dibujo, para rematar, me ha parecido cansino y hasta desagradable. Desagradable en plan "demasiado bonito y aburrido", no en plan esto.

3/10

# 26: Revelations (by Barry Allen)


Aunque tengo por costumbre no leer nada que tenga demasiado contenido político/religioso, llevaba tiempo queriendo echarle el guante a esta miniserie; por su contenido gráfico, principalmente. Y es que, cuando te apasiona el dibujo, es inevitable volverse demasiado selectivo a la hora de elegir lectura comiquera —más aún si se trata del artista mejicano Humberto Ramos (Crimson, Out There, El asombroso Spider-Man)—. Lo que no quiere decir que tenga menos en cuenta a la persona que firma el guión. Que en esta ocasión es el señor Paul Jenkins (guionista británico artífice de obras como: Lobezno: Origen, Inhumanos o El vigía).

La edición que presenta Planeta DeAgostini, recopilando los seis números de la miniserie en un solo tomo, me ha parecido poco cuidada; con una encuadernación rústica tirando a mala, está repleta de errores gramaticales que hacen de su lectura algo bastante tedioso —no puedo evitar pensar que a veces utilizan el Traductor de Google—, tan solo soportable por el enorme trabajo artístico que han llevado a cabo Humberto Ramos, quien desde entonces a conseguido alcanzar la excelencia en la Casa de las Ideas con un estilo que lo hace único; Edgar Delgado, habitual colorista del señor Ramos, que no hace mucho ha publicado Ultra Duck; y Leonardo Olea, colorista de la más reciente colaboración entre Jenkins y Ramos: Fairy Quest: Outlaws, obra que muy probablemente no llegaremos a ver en España.

Estos grandes de la historieta nos hacen viajar hasta Roma, donde uno de los mejores detectives de Scotland Yard, Charlie Northen, un adicto al tabaco nada creyente y aficionado a los libros (malos) sobre lo inexplicable —alienígenas, conspiraciones... Vamos, un Jack Hodgins en toda regla—, debe investigar la muerte, en extrañas circunstancias, de un cardenal posible sucesor del Papa. El Vaticano, curioso lugar para cometer un crimen, ¿verdad? La escasez de pistas y la insistencia de una oscura organización por evitar que se sepa la verdad harán que su tarea no resulte nada sencilla. Un trágico suceso del pasado hizo que su fe desapareciera. Ahora, los acontecimientos que están por venir llevarán a Northen a preguntarse en qué cree.

El género negro nunca ha sido uno de mis favoritos; pero, al parecer, siempre hay algo que consigue captar mi atención en este tipo de historias —ya me sucedió con Blacksad e Incógnito, ambos títulos altamente recomendables—. Una trama llena de interrogantes que, aunque pesada en momentos puntuales, consigue que esa parte curiosa que todo ser humano lleva dentro se apodere de ti hasta el final. Un final (casi) inesperado, con un toque fantástico, sobrenatural —como a mí me gusta—, que logra cerrar el misterio dejándote con ganas de más y demostrando que hasta en el lugar más insospechado, más “sagrado”, pueden existir la corrupción y los secretos.

7/10

---
Espero que os haya gustado esta mi primera reseña para Número de Cómic. Después de tanta insistencia por parte de Juan —¡uy!, creo que he revelado su identidad secreta. Un nombre poco común ese de Juan—, he decidido aceptar su oferta (no remunerada) y colaborar con él en este blog. Al igual que mi compañero firma como Clark Kent, he creído conveniente, ya que me uno a esta Liga, mantener el anonimato —y el nivel de “frikismo”, por supuesto— firmando como Barry Allen. 

Ya os comunico que rápido, lo que se dice rápido, no soy. Es muy probable que por causas de fuerza mayor vaya a Velocidad Absurda. Pero intentaré molestaros con frecuencia. No soy un erudito de la lingüística —y no lo pretendo—, y mucho menos un profesional de la crítica —¿existen?—. Tan solo intentaré dar mi siempre humilde opinión de aficionado sobre (casi) todo aquello que pueda leer.

Con la esperanza de haberos hecho pasar un rato agradable, y queriendo hacerlo mejor en ocasiones venideras, se despide vuestro amigo y vecino... No, espera. Eso es de otro tío.

¡Hasta otra!

25 de diciembre de 2009

# 25: X-Men por Carlos Pacheco

Así se llama el tomo: "X-Men por Carlos Pacheco". Y el título es tan pobre como el cómic. Una absoluta nulidad. Un cero a la izquierda. Una cosa miserable. Una pérdida de tiempo, se mire como se mire. Al principio hasta me leía el guión, pero al pasar un par de números (el tomo recopila una mini-serie de cinco números llamada "Operación: Tolerancia cero", o algo así) aquello fue simplemente un pasar páginas rapidito hasta terminar esta cosa.

El dibujo de Carlos Pacheco, bueno, me ha gustado más otras veces. Por ejemplo, cuando se encargó de la colección de Superman. Aquí le veo como muy exagerado, con esos seres de formas descomunales, como si estuviera imitando a Jim Lee pero sin salirle. Es como si aún no hubiera definido su estilo. Que sí, siempre ha sido de grandes formas, pero creo que luego lo reposó un poquito, ofreciendo trazos más elegantes. Más clásicos. Menos chillones.

Respecto al bochornoso "guión" de Scott Lobdell no hay mucho que decir: es infame. Se pone a mezclar ahí cosas de chinos, de mafias... cosas raras. Y todo es muy "primero de tebeo" con todos los personajes hablando en plan "Me llamo Miguelito y soy capaz de hacer esto y lo otro", todo muy mascadito, infantil y aburrido. Un desastre.

Y lo peor de todo: es aburrido hasta morir.

0/10

24 de diciembre de 2009

# 24: The Adventures of Tintin. The Secret of the Unicorn

He aquí mi primer encuentro con Tintín. And oh, boy, did I love it! Mi Lois se me adelantó a mis deseos de ver la peli de Tintín del Tito Spielberg y el Tito Jackson -de la que tenéis una estupenda y original crítica aquí y otra bastante interesante acá- y me envió por correo uno de los cómics del personaje que han usado para el argumento del film; los otros dos son "El tesoro de Rackham el Rojo" (secuela natural de "El secreto del Unicornio" tal como anuncia el propio Tintín al final de aquel) y "El cangrejo de las pinzas de oro".

El cómic es bonito. Es honesto, aventurero, imparable. No ha venido aquí Hergé a liar la madeja, sino a darlo todo desde el minuto uno. Lo que más me ha llamado la atención del cómic es ese "vamos a la aventura desde la primera viñeta". Enredan poco y van al meollo con una agilidad y naturalidad alucinante. Esto es maravilloso en el sentido de que el cómic es muy entretenido (pese al notable número de bocadillos con textos, mucho mayor que el de cualquier cómic de superhéroes, cosa que me asustaba un poco a priori -"a ver si tanto diálogo va a ralentizar esto demasiado"-), pero quizá sea algo menos maravilloso en lo que se refiere a la caracterización de los personajes. Cierto es que me he metido en el mundo Tintín a "media res", que se dice, pero hubiera agradecido algún detalle más sobre Tintín para abrazar plenamente al personaje. De mi flequilludo amigo sólo sé que tiene unas dotes detectivescas agudísimas y una entera disposición para la acción. La gente lo compara con Indiana Jones, pero a mí me ha recordado más a Batman. Sin el rollito creepy, claro.

Esta apuesta por la acción a todo meter, donde apenas hay tiempo para dar dos brochazos a los personajes, sí funciona bien para el Capitán Haddock (mi favorito desde ya), los cachondos Hernández y Fernández y esa ricura que es Milú (... que en inglés se llama ¡¡Snowy!!). Los secundarios le dan un nivelazo muy importante al cómic. Son carismáticos, divertidos y entrañables. ¿Por qué Tintín me ha resultado un poco soso en comparación con ellos? Supongo que habrá cómics donde se explore un poquito más al protagonista de la función.

Viajes al fondo de la personalidad de los personajes aparte, "El secreto del unicornio" es un tiro. La acción fluye con un ritmo endiablado, la investigación se mezcla estupendamente con las persecuciones (Hergé tiene mano para esto, me ha parecido ejemplar) y hasta hay tiempo para meter chistes sin conexión alguna con la trama (los apuntes del alcoholismo de Haddock me dejaron roto, great character!). Como ya dije antes, esos bocadillos mastodónticos con textos eternos tan característicos del cómic europeo me daban un poco de yuyu antes de merterle mano al tebeo. Sin embargo, no me han molestado en absoluto. Puede que lo den todo demasiado mascado, pero tampoco está de más dejar las cosas bien explicaditas ante los trueques y retrueques de la trama.

Respecto al dibujo, es todo un cambio. Acostrumbrado a hombres musculosos que vuelan, señores que reparten manduca como si no costara y splash-pages de figuras descomunales, encontrarme con figuras chiquititas, fondos sencillos y colores "ligeros" ha sido ciertamente refrescante. Soy fan absoluto del dibujo en particular de Tintín, que tiene una cara mucho más expresiva de lo que esperaba. Además, me ha encantado cómo le queda la gabardina que lleva en las primeras páginas (¿la llevará en la película?).

Lo que sí aprecio es que el personaje es mayor que el de la película. No sé qué edades tienen cada uno, pero el del cómic lo situaría entre los 18 y los 25; y, por el material que he visto, el de la peli lo situaría entre los 10 y los 15. Ya, ya sé que han motion-capurado a Jamie Bell, que cuenta con 25 primaveras, pero a mí me da más la sensación de que fue al Jamie Bell de "Billy Elliot" a quien han digitalizado. Tendré que ver el film para confirmar o descartar esta impresión.

Quiero incidir en la pureza de este cómic, su apuesta sin tapujos por la diversión y la aventura pura y dura. Su sense of fun es admirable, no repara en gastos para darle al lector ESCAPISMO con mayúsculas. En cierto modo, es el reflejo de otros tiempos, cuando los tebeos y los héroes no tenían que ser violentos, rebeldes u oscuros para ganarse el favor del personal. En Tintín todo es más blanco, optimista y sencillo; y yo le admiro por eso.

Espero que este sea el principio de una bonita amistad. Gracias, Loidita.

7´5/10

23 de diciembre de 2009

Lecturas comiqueras #2: Superman Returns, The official movie guide

Básicamente un álbum de fotos -y no "guía oficial de la película" que anuncia en la portada-, este libro, que me compré días antes del estreno de "Superman Returns", se puede afrontar de dos formas:

1. ¡Menudos delincuentes los de Superman Returns! ¡Y encima documentan su crimen con fotos y cosas!
2. Apreciando lo bello, detallado y pensado que estaba todo, y dándole así un nuevo valor a la película

Yo voy alternando entre las dos posibles visiones a cada página. Lo mismo me asombro ante los storyboards del edificio del Daily Planet o el diseño de "Nuevo Krypton" (esas rocas con pinchos que nacen de la tierra hacia el final de la película) que siento náuseas viendo cómo se recrean en los detalles visuales del cinturón de Superman o la mansión de la vieja a la que Lex Luthor roba sus propiedades al principio del film... ¡¡menos detalles visuales en el cinturón y más currarse el guión!!

A este respecto, esta guía oficial sigue el mismo camino que la película. En los extras de la misma es alucinante comprobar cómo se tiran una hora documentando cómo construyeron esto y aquello, cómo pintaron con una mezcla de gris especialmente creada para la película la pared de nosequé vehículo; pero del guión aquí no dice nada ni el tato. ¿¿No hubo nadie en toda la Warner Bros. que le echara un vistazo a aquel libreto infame??

Ahí os dejo una foto de los responsables, POSANDO COMO HÉROES. Os doy sus nombres, para que busquéis sus direcciones en las colinas de Hollywood y actuéis en consecuencia: Michael Dougherty y Dan Harris.

Pero volviendo al tema del post, que es el libro en sí y no la película que retrata, se trata de un libro very amusing, sobre todo para los fanáticos de Superman como un servidor. En primer lugar, es un producto licenciado oficial de la última película (por lo tanto, goloso); y, en segundo, tiene un torrente de fotos francamente potente. Franka Potente.

Hay fotos del sosainas de Brandon Routh, la pájara de Kate Bosworth y hasta de la mítica Eva Marie Saint (la rubia de "Con la muerte en los talones" dio vida a Martha Kent en la película) de un tamañaco descomunal. Fotos tipo ¡HOLA!. Fotos disfrutables.

Los textos, sinceramente, son pobres. La especie de carta de presentación de Bryan Singer no está mal (al menos el chico tenía ilusión antes de empezar a rodar... o antes de estrenarla, no sé cuando escribió esto), pero lo demás es de lo más normalito. No se revelan secretos de ningún tipo, ni se escarba en decisión de casting o guión. Simplemente, se dice cómo se lo curraron los decoradores, se apunta una pequeña biografía de los actores y se proclama a los cuatro vientos lo bien que se llevaron todos y lo bonita que es la vida y el amor. Pues muy bien.

Sólo para die-hard fans del hombre de acero. Por eso lo apruebo.

5/10

# 23: Superman Kryptonita


“Superman: Kryptonita” es una lástima. De los 6 cómics que reúne, los 4 primeros eran de 10, de “éste es el mejor cómic de Superman que he leído en mi vida”. Era una aventura clásica del héroe, emotiva, 100% Superman. Éste es el Superman que debería leer cualquier niño. Pero los dos últimos capítulos, el 5 y el 6, lo estropean todo. El que era un tebeo elegante, clásico y con mucha clase se convierte en una ridícula historia de ciencia-ficción que deja de importar y, desde luego, de impresionar. No os voy a mentir, mientras leía las primeras páginas pensaba: “A este cómic le voy a dar un 10, me gusta más que Earth One, Rebirth, All Star o cualquier otro tebeo de Superman que haya leído”, me recreaba en esos capítulos iniciales, releía las viñetas, repasaba los dibujos… Me lo iba administrando como ese tiramisú mágico que llega un día a tu nevera e intentas extender hasta el mes que viene. La decepción de los últimos capítulos ha sido morrocotuda. Pero aunque “Superman: Kryptonita” ("Superman Confidential" en el original) sea un cómic irregular, que no está a la altura de lo muchísimo que prometía al comienzo, sigue siendo un muy buen cómic del hombre de acero.

Recuerdo haber leído el cómic hace tiempo y recuerdo también no recordarlo, valga la redundancia. Me pareció poquita cosa. Qué equivocado estaba. Es precisamente en este “pocacosismo” donde “Kryptonita” encuentra su mayor virtud. La idea del autor, Darwyn Cooke, era la de centrarse en las primeras aventuras de Superman, cuando aún no sabía hasta dónde llegaban sus poderes, cuando aún era capaz de sentir miedo. Una de las mejores partes del cómic, si no la mejor, es aquella en la que Superman cree que va a morir engullido por la lava de un volcán. Está escrita y dibujada de forma maravillosa y leer a un Superman asustado es algo que no sucede a menudo.


La idea de este cómic (“un Superman en prácticas, vulnerable, con miedo”) es genial. De hecho, DC debería haber abrazado la idea y haber creado una colección exclusiva de un Superman “recién licenciado”, cuando aún no manejaba toda su fuerza, cuando aún la cagaba aquí y allá, cuando no era el icono definitivo… Aunque, ahora que lo pienso, ¿no es eso lo que está haciendo Grant Morrison en el reboot de Action Comics? Si esa es la idea, es una idea genial.

El tebeo, además, se centra en la kriptonita. Si se llamara “Superman: Kryptonita” y se centrara en el chopped pork sería un título contradictorio. Pero no lo es. La otra gran idea de la historia es relatar las primeras andanzas en la tierra del famoso mineral que hace pupita a Superman. Estupendo hallazgo esos prólogos de capítulos en los que la propia kriptonita, en primera persona, nos relata cómo llegó a la tierra, cómo se relaciona con los terrícolas y cómo busca al “kriptoniano”, como ella le llama. Todo esto se va al garete en los dos últimos capítulos, cuando la kriptonita se transforma en… otra cosa, pero hasta ese momento es de lo más disfrutable.

El guión, clásico, estiloso y muy divertido es obra de Darwyn Cooke (“Batman: Ego”, “DC: The new frontier”, el relaunch de “The Spirit”) y el dibujo lo es del talentosísimo Tim Sale. Es éste un tipo alejado de la norma que dibuja a los superhéroes de una forma tan rara como adictiva. Sus superhéroes rebosan vida y sentimientos, algunas de las caras de Superman con miedo o vergüenza tras haber decepcionado a Lois o a sus padres son las más expresivas que he visto nunca. Un 10 para el dibujo. Os recomiendo las otras historias de Sale para Marvel o para la propia DC. También un 10 para la labor de Dave Stewart y Richard Starkings. Tan importante para que este cómic mole son el guión y el dibujo como lo es el color. Al igual que el dibujo de Sale, parece no elaborado en una máquina, sino con un cuidado supremo en cada rincón de cada viñeta. El contraste entre los prólogos y el resto de la acción es alucinante. Este dibujo y este color merece una exposición. ¿No se le ha hecho ninguna?

Por lo demás, mencionaremos que la historia juega a ambientar la historia en una fecha no determinada, lo mismo parece que estamos en los 50 (con ese Jimy Olsen con gorra de pelis de gágsters, ese Tony Gallo salido de los primeros films de Scorsese) que en el siglo XXI (con esos ordenadores y supervillanos volando). Esto es algo que también hizo “Superman Returns” y, francamente, me gustó. Juegan a ser DE SIEMPRE, no de un periodo concreto. Es un deseo que merece mi respeto.

Una lástima, como decía al principio, que el cómic no sea tan bueno en los dos últimos capítulos (donde da un salto a la ciencia-ficción más cutre, infantil y facilona) como en el resto. Aún así, una lectura más que recomendable. Y me lo apunto como “uno de los primeros tebeos de Superman que debe leer mi hijo”. Hell yeah.

7/10

22 de diciembre de 2009

# 22: Velocity Nº1

Qué maravilla de cómic. A ver, trascendencia cero; esto es pim-pam-púm. Un festival para los ojos, acción "a toda mecha" que dirían los SJK, una fiesta espídica y molona de todo lo que debería ser un cómic, al menos para mí: una descarga de adrenalina impresa. Como decía Spielberg de los blockbusters: "hay que empezar con una montaña rusa y, después, ir subiendo". Pues lo mismo, este cómic empieza de forma fenomenal, fingiendo la muerte de la protagonista, introduciéndonos en su mundo y sus "poderes" sin dejar de correr y rematando con un cliff-hunger bien potente (pese a que esté más visto que las peonzas en el patio del colegio Raimundo Lulio allá por los años 90... el cómic me ha molado tanto que hasta este finalillo tópico me engancha).

A toda esta carrera, a todo ese frenesí de luces y color, contribuye decisivamente que la protagonista se llame Velocity y sea, descaradamente, un rip-off del Flash de DC. O sea, una muchacha que corre a la velocidad de la luz (a Mach-7 creo que dice en el cómic). Dice que ha sido creada en un laboratorio y blablablá... Sinceramente, su historia importa poco si todo es tan divertido. Me recuerda al piloto de "Alias", la serie de Jennifer Garner, va tan rápido y encaja todo tan bien que no te paras a pensar si la protagonista tiene un mundo interior profundo, si la historia ya la has visto 1.000 veces o si los diálogos son de lo más normalitos, que lo son. Esto es muy divertido y está muy bien dibujado. No es ni será un clásico y no invita a repetidas lecturas pero no veo mejor forma de invertir el dinero en lo que a cómics se refiere que en una serie tan descaradamente entretenida como esta...

... O eso quiero creer, porque sólo tengo el primer número. Resulta que Velocity fue el piloto ganador de una iniciativa de la editorial Top Cow llamada "Pilot Season" en la cual sacan al mercado cinco o seis proyectos piloto y el que más venda se convierte en serie regular. La cosa empezó en 2007 y leo en la Wikipedia que en realidad el que gana es el que sea más votado en una encuesta--- ¿No tendría más sentido que el que ganara fuera el que vendiera más? ¿Y si el más votado es el que menos ejemplares ha vendido? ¿Qué sentido tiene eso desde el punto de vista editorial?


Por cierto, que sigo leyendo en la Wiki y me entero de que Velocity es un personaje que viene de la serie "Cyberforce" de Marc Silvestri, que ya ganó el Pilot Season en ¡¡2007!! y que por varias razones de lo más curiosas (go to Wikipedia for the full story) no sacó serie propia hasta el año pasado. El piloto de "Velocity" y los otros cuatro que competían contra ella fueron recopilados en un tomo que está descatalogado ahora mismo en Amazon.

Lo importante es que está en la calle y que es bellísimo, además de rápido. El guión de Ron Marz está bien, normalito, un suficiente. Tiene alguna cosa buena como que a la prota le encante ver pelis en blanco y negro, "donde todo era más lento"; y que narre todo en primera persona te mete de lleno en la acción. Salvo eso, todo correcto, aseado, sin más. Lo que brilla como una supernova que te estalla en la cara (toma imagen sutil) es el dibujo de Kenneth Rocafort y los colores de Shunny Go. Falto de vocabulario y conocimientos comiqueros, me veo obligado a definir el estilo de este duo comiquero como ese "estilo Alpino" al que tantas veces aludo cuando alabo un dibujo. Esos lápices suaves, finitos, que se deslizan por el papel. El coloreado es igual, como suelto, flojo, sin marcar con la punta, ¡jaja!

Supongo que lo que me encanta de estos dibujos "lápices Alpino" es que no repasan con tinta las siluetas, que ponen el color directamente tras los lápices, ignorando al "INKER" de toda la vida, o moderando éste su labor. No sé, debo empollarme esto y aprender. Aprender sobre cómics. (Me estoy cansando de tanto escribir sin entender).

El dibujo de este cómic no es sólo "bonito", sino que además le da a la acción el dinamismo y la "velocity" necesaria. Por lo tanto, es bonito y efectivo. Este podría ser un buen resumen de lo que pienso del cómic: bonito y efectivo.

Y como pedazo de BONUS EXTRA, un link a la web de Top Cow donde podréis leer ONLINE de forma gratuita y sin necesidad de iPads ni iPods los dos primeros números de "Velocity". ¿Es que no hubo ningún otro? Seguiremos informando... ahora voy a leerme el número dos.

7/10

21 de diciembre de 2009

# 21: Batman Odyssey Nº1

Éste fue el primer cómic que leía en mi vida del mítico Neal Adams... y puede que no fuera lo mejor. Vamos, seguro que no era lo mejor. Me encontré con un cómic tan marciano como el Batman aquí retratado, una historia no demasiado apasionante pero tampoco horrible y un dibujo tan desagradable como hipnótico. No recomendaría el cómic, pero tampoco diría que es un tiempo perdido el meterte a fondo con él. Es una cosa rara éste "Batman Oddyssey". La verdad es que me hubiera gustado terminar la colección, se anunciaba ya desde el número 1 que era el primero de 12, pero no pude terminarla. De hecho, no pasé del tercero.


Neal Adams es un hombre-orquesta (él guioniza y él lo dibuja) que vivió su etapa de gloria en los años 70, donde lo dibujaba casi todo. Una de sus obras más conocidas es el "Superman contra Muhammad Ali", que tengo pendiente de lectura. Su dueto con Dennis O´Neal funcionó a las mil maravillas en varias colecciones, como por ejemplo en Batman, donde crearon al villano Ra´s al Ghul. En Wikipedia destacan como rasgo más característico de su estilo su "sobrenatural capacidad de visualización" y sus "escorzos magistrales". Pues sí, oye, en "Batman Odyssey" hay mucho de esto. De hecho, al Tito Bats hay muchos movimientos y poses que nunca le había visto. En ese sentido, el cómic es sorprendente.


Pero, escorzos aparte, el cómic es raro de narices. Batman parece un poquito desequilibrado, pero no a lo loco y bastorro como en All Star Batman, sino a lo "Batman de antaño". Todo el cómic destila un rollito oldie muy peculiar. Los malos parecen de antes, las acciones de Batman ídem, el dibujo ídem... Sin embargo, es una historia contemporánea.

El dibujo, como ya he dicho, es intrigante. El estilo de Adams, al menos aquí, es... cómo decirlo... asfixiante. Hay tantas rayitas, miradas y caras raras que provoca cierto mal rollo. No lo ves y dices "qué bonito", sino más bien "arght". A pesar de que no agrada a la vista, es evidente que es la obra de un estupendo dibujante, que ha hecho a este Batman así de incisivo porque le ha dado la real gana. Pues muy bien.

Le voy a dar el aprobado porque es una aproximación distinta al personaje y, cuando lo lees, se nota que no es una historia cutre y filleriana hecha para llenar hueco. Aquí hay un señor intentando contarnos una cosa. Bueno, ese se merece un aprobado. Pelado, eso sí.

5/10